Acerca de Plademunt

PLADEMUNT, EL RESTAURANTE IMAGINARIO

A la tercera fue la vencida. Esperé hasta verme, o mejor dicho, sentirme seguro de lo que hacía, aunque cierto era que era consciente que sólo era una sensación ya que la realidad no se ajustaría a lo planificado. El concepto, la filosofía y la experiencia en el sector estaban claros y fuertes. Todo lo demás era entrar en un terreno desconocido que no ha llevado hasta este punto, seis años más tarde. A mi favor puedo decir que la mayoría de lo que estaba planteado en mi plan de empresa y mi ideólogo de lo que debería ser mi restaurante se ha ido cumpliendo o está más o menos cerca de cumplirse o encarrilarse. Y por supuesto han surgido miles de sorpresas por el camino, de las que he disfrutado, sufrido pero sobretodo, aprendido.

Se llama “el restaurante imaginario” no porque imaginemos, sino porque durante dos décadas he ido imaginando como me hubiera gustado que fuera mi restaurante, qué actividades se iban a realizar en él y qué orientación gastronómica más me hacía sentir feliz. Y sí, ha resultado que en el restaurante se desarrollan tantas actividades como nos es posible. Siempre es un restaurante, cada día que abrimos lo hacemos como tal, pero también es una escuela tanto para niños como para adultos; unas veces nuestro salón está aquí y otras en cualquier lugar donde podamos llevar el gusto por la gastronomía más cerca de ti. Tenemos una cocina que se mueve más allá de estas cuatro paredes. Exposiciones de arte, presentaciones, plató de cine, escenario de teatro o de música, mercado de productos cercanos, catas, cenas armonizadas, talleres gastronómicos y sociales… Plademunt no es sólo un local sino que pretende cada día formar parte de ti, del barrio, de la ciudad, de la Comunidad, de la sociedad y sus inquietudes, necesidades y demandas.

Somos felices cocinando los sabores e ingredientes del Mediterráneo, con sus tradiciones, culturas e historia. Cocinamos con proximidad, respeto por el medio ambiente y la salud y a los sentidos. Elaboramos artesanalmente todas las recetas que servimos, empezando desde nuestro reconocido pan artesano de masa madre. Nuestros proveedores comparten con nosotros esta filosofía, son agricultores, ganaderos, queseros, molinos, comercios locales, y siempre primando la calidad y la sostenibilidad de nuestra cesta de compra.

¿A dónde vamos? No sé si seguiremos siempre en la misma localización, pero si con el mismo concepto. No habrá dos Plademunt abiertos simultáneamente. Sí lograremos abrir un obrador de pan artesanal. Sí trabajaremos nuestra huerta en algún momento. Sí seguiremos luchando desde nuestro oficio por un mundo más saludable, más feliz y más sensible. No dejaremos de pensar en ti, nuestro cliente que aviva cada día la llama para seguir cocinando.